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Sanfermines

Las fiestas de San Fermín, o como se le llama comúnmente los sanfermines, son unas de las fiestas más populares a nivel internacional. Ernest Hemingway los puso de moda con su novela “The Sun Also Rises”, que en su versión castellano se tituló “Fiesta”.

Toman el nombre de San Fermin de Amiens, hijo de un senador romano. Nació en Pamplona y emigró a varios puntos de Francia para cristianizar a los paganos. Se le consideró el primer obispo de Pamplona. Pero no son conocidos por su nombre, sino por los encierros.

Origen de los encierros

Se dice que ya en el siglo XIV había corridas de toros en Pamplona. Por aquel entonces, los toros se transportaban a pie. Cuando finalmente llegaban a la ciudad los llevaban de noche hasta la plaza para evitar accidentes, y lo hacían los ganaderos a toda prisa. Un jinete delante avisaba al pueblo del paso de los toros. Tiempo después, se desconoce con exactitud la fecha, los carniceros comenzaron a ayudar a los ganaderos a llevar a los toros hasta la plaza, corriendo delante de ellos para guiarles en el camino correcto. Poco a poco fue haciéndose cada vez más popular.

El encierro en datos

  • La fiesta comienza el día 6 de julio a las 12 del mediodía con el chupinazo.
  • A la mañana siguiente comienza el primer encierro, a las 8 en punto de la mañana.
  • Poco antes los corredores le cantan al Santo para pedir protección.
  • 6 toros acompañados por 6 cabestros (bueyes mansos) recorren 875 metros hasta llegar a la plaza de toros.
  • Si no sucede nada significativo, el encierro suele durar entre 2 y 3 minutos.
  • Son 7 días de encierros, del 7 al 14 de julio.

El chupinazo

El 6 de julio, el alcalde y demás concejales salen al balcón del ayuntamiento para lanzar el chupinazo a las 12 del mediodía. Consiste en el lanzamiento de 12 cohetes. Luego el alcalde, o el concejal responsable de dar inicio a las fiestas, se dirige a la gente que llena la plaza, y grita «Viva Sn Fermín!», con los que se da comienzo a 8 días de fiesta ininterrumpida.

Es costumbre llevar el pañuelo rojo, pero sólo está permitido llevarlo al cuello mientras duren las fiestas. Antes del chupinazo, los pamploneses y visitantes lo llevan en el bolsillo o atado a la muñeca. Y tras el Pobre de mi, los pañuelos vuelven a guardarse o anudarse a la muñeca hasta el año siguiente.

Canciones de inicio y fin

Antes de cada encierro, numerosos corredores se reúnen a la altura de la imagen de San Fermín para pedirle que les proteja en el recorrido. La letra del cántico es la siguiente:

“A San Fermín pedimos, por ser nuestro patrón, nos guíe en el encierro dándonos su bendición. ¡Viva San Fermín!”

Origen de las fotos: RTVE.

Y finalmente, cuando el alcalde de Pamplona anuncia el fin de fiesta a las 12 de la noche, miles de pamploneses, con sus velas encendidas, entonan el ya conocido Pobre de mi:

«Pobre de mí, pobre de mí, que se han «acabao» las fiestas de San Fermín”

Y ya sabes lo que dicen, no te puedes morir sin haber visitado los sanfermines, al menos una vez en la vida. ¿Ya has estado? Cuéntanos tus experiencias en los comentarios.

Y recuerda que puedes hablar de esto o de cualquier otra cosa en nuestra clase práctica.

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